Santo Domingo, RD – 10 de abril de 2026 – El inicio del año 2026 presenta cifras preocupantes para el sector eléctrico nacional. Las pérdidas de energía registradas por las distribuidoras (EDE) alcanzaron un promedio del 38.9% en el mes de enero, lo que representa un aumento de 1.5 puntos porcentuales comparado con el mismo periodo del año anterior.
El informe de desempeño revela una marcada diferencia entre las zonas: mientras Edenorte reportó un 25.9% y Edesur un 31.8%, es Edeeste la que presenta la situación más crítica, alcanzando un alarmante 56.2% de pérdidas, con un incremento de 1.8 puntos.
Más gasto, menos ingreso
Paradójicamente, al aumento de las pérdidas se suma un incremento en los costos operativos. Los gastos de funcionamiento ascendieron a 35.4 millones de dólares (un 7.6% más), y la nómina de empleados creció levemente hasta los 7,640 colaboradores. Sin embargo, los ingresos no acompañaron esta tendencia: los cobros por venta de energía bajaron un 2.3%, situándose en 154.0 millones de dólares.
El desbalance financiero es evidente: mientras la factura por compra de energía llegó a los 248.3 millones de dólares, la facturación por ventas apenas llegó a 153.9 millones, dejando una brecha negativa de 94.4 millones de dólares que el sistema debe cubrir. Aunque la base de clientes creció en casi 3,000 usuarios, la eficiencia en la recaudación y la reducción de pérdidas siguen siendo los grandes retos pendientes para la sostenibilidad del servicio.

