Santo Domingo, República Dominicana, 08 de abril de 2026 – La situación geopolítica en Medio Oriente, con sus implicaciones en torno a Irán, impacta el mercado petrolero global. Esta coyuntura ha obligado al Gobierno dominicano a desplegar un programa de subsidios para los combustibles. Esta información fue revelada por Alex Jiménez durante la emisión de «Coloquio, el Programa Económico de la Semana». En ese espacio, Jiménez detalló que el Estado ha destinado una suma de RD$23 mil millones para este fin.
Según las explicaciones ofrecidas por Jiménez, la cifra de RD$23 mil millones incluye un componente adicional. Fue el propio Jiménez quien afirmó que el ministro de Hacienda, Magín Díaz, había revelado la necesidad de incorporar RD$10 mil millones dentro de este presupuesto para subsidios, ya que el monto original se había calculado con un precio del barril de petróleo más bajo.
Pedro Matos, experto en impuestos y negocios, quien también participó en el programa, explicó que el alza se debe a un problema de oferta y demanda exacerbado por el conflicto. Matos señaló la formación de un «cuello de botella» en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, indicando que las tensiones han provocado que más de 4,000 barcos se encuentren paralizados en la zona.
Esta interrupción afecta el tránsito del 20% del petróleo mundial, lo que, según Matos, provoca una disminución en la oferta. Como evidencia de esta alza, Jiménez precisó en la emisión que el petróleo Brent alcanzó recientemente los $125 por barril.
Matos advirtió durante su intervención que, si la oferta global no se nivela —posiblemente con reservas o la producción de países como Venezuela—, el precio del combustible continuará su ascenso. El Gobierno, por tanto, se ve forzado a mantener el subsidio para evitar una espiral inflacionaria, dado que el combustible es un «commodity» esencial, tal como añadió Matos.
Los participantes, en sus respectivas declaraciones, coincidieron en que el impacto del petróleo no solo afecta el transporte vehicular. Ambos analistas subrayaron que también permea la producción, la movilidad de plantas industriales y toda la cadena de suministro. Esto, según los expertos, influye directamente en el costo final de los productos básicos que consume la población.
La principal preocupación del Gobierno, afirmaron los analistas, es proteger a la población de un encarecimiento generalizado en un momento de desafíos económicos. Una espiral inflacionaria adicional, concluyó Matos, podría llevar al país a una «situación un poco difícil».

