La alta informalidad laboral y la evasión fiscal continúan representando importantes desafíos para la República Dominicana, al limitar la capacidad del Estado para fortalecer sus instituciones y responder a las necesidades de la población, según el Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El organismo internacional señala que estas condiciones dificultan la generación de recursos públicos suficientes para construir sistemas de bienestar más sólidos y garantizar servicios esenciales para la ciudadanía.
De acuerdo con el informe, la evasión tributaria y los elevados niveles de empleo informal que persisten en América Latina y el Caribe reducen la capacidad de los gobiernos para recaudar ingresos y fortalecer su estructura institucional.
En el caso dominicano, la situación cobra especial relevancia debido a que más de la mitad de la población ocupada trabaja en el sector informal, lo que disminuye la cantidad de contribuyentes y limita los recursos disponibles para financiar áreas clave como educación, salud, seguridad e infraestructura.
El PNUD advierte que las consecuencias de estas debilidades fiscales van más allá del ámbito económico. Cuando los gobiernos enfrentan dificultades para ofrecer servicios públicos de calidad o satisfacer las expectativas ciudadanas, puede aumentar la percepción de ineficiencia institucional y disminuir la confianza en la democracia.
Ante este panorama, el organismo recomienda impulsar pactos fiscales, fortalecer las administraciones tributarias y ampliar la capacidad de recaudación de los Estados para mejorar el desempeño institucional y reducir la brecha entre las demandas de la población y la respuesta gubernamental.
El informe concluye que una mayor responsabilidad fiscal y una reducción de la informalidad son elementos fundamentales para fortalecer la democracia y promover un desarrollo más sostenible e inclusivo en la región.

