Datos de la ENCFT y el Banco Central revelan que el empleo informal sigue casi a la par del formal, con marcadas brechas por sexo, educación, edad y acceso a la seguridad social
El mercado laboral dominicano sigue mostrando una marcada dependencia del empleo informal, que se mantiene en niveles similares al sector formal, evidenciando desafíos persistentes en la calidad del empleo y la protección social.
Según la infografía de formalidad e informalidad laboral de abril 2026, basada en datos de la ENCFT y el Banco Central, la formalidad ha fluctuado recientemente entre 48.5% y 51.5%, mientras la informalidad se ha movido en un rango similar. En comparación con 2024, se observa una ligera mejora en la formalización, aunque sin cambios estructurales relevantes.
Por sexo, el empleo formal presenta una distribución relativamente equilibrada (52.1% hombres y 47.9% mujeres). Sin embargo, en la informalidad predomina ampliamente la mano de obra masculina, con 69.6% frente a 30.4% femenina.
En cuanto a educación, la informalidad se concentra en los niveles más bajos de formación, mientras que la educación universitaria se asocia en mayor medida al empleo formal (49.7%), confirmando la relación entre escolaridad y calidad del trabajo.
Por edad, el empleo formal se concentra principalmente en el grupo de 25 a 39 años (43.3%), mientras que en la informalidad predominan los trabajadores de 40 a 59 años (37.8%). En términos de protección social, la brecha es amplia: solo el 6.6% de los informales cuenta con cobertura, frente al 93.4% en el sector formal.
Por actividad económica, la informalidad se concentra en comercio (27.1%), construcción (15.6%) y agricultura (13.6%), además de transporte y restaurantes. En contraste, el empleo formal se ubica principalmente en industrias, administración pública, enseñanza y salud, reflejando mayor organización y estabilidad en estos sectores.

