Informe de BCG señala que su adopción podría elevar eficiencia, reducir pérdidas y mejorar el servicio.
En medio de persistentes fallas en el suministro, altos niveles de pérdidas y elevados costos operativos, la inteligencia artificial (IA) comienza a posicionarse como una herramienta determinante para transformar el sistema eléctrico dominicano.
Un informe del Boston Consulting Group (BCG), titulado The AI-First Power and Utility Company: Defining the Industry’s Future, plantea que la incorporación de modelos operativos basados en IA puede generar mejoras sustanciales en la eficiencia, la rentabilidad y la calidad del servicio en empresas de energía.
El estudio indica que las compañías que integren esta tecnología de forma estratégica podrían elevar su eficiencia operativa en más de un 20% y alcanzar márgenes operativos superiores al 40%, con escenarios donde los beneficios incluso se aproximan al 75%.
En el contexto dominicano, el informe destaca que la inteligencia artificial podría impactar directamente en la reducción de pérdidas económicas. Mediante sistemas avanzados de análisis y cobro, las empresas tendrían la capacidad de disminuir hasta en un 25% las deudas incobrables
En el ámbito operativo, la aplicación de mantenimiento predictivo y el uso de gemelos digitales en las plantas de generación permitirían acortar entre un 15% y un 30% los tiempos de interrupción, una de las principales debilidades del sistema eléctrico nacional.
Para las redes de distribución, la tecnología también ofrece mejoras concretas. Desde la optimización en la asignación de brigadas hasta la detección anticipada de fallas, estas herramientas podrían evitar hasta un 40% de las interrupciones del servicio.
“El verdadero valor de la IA está en ayudar a construir operaciones más eficientes, pero también servicios más confiables y centrados en las personas”, afirmó Xavier Genis, Managing Director y Partner de BCG.
Asimismo, el informe señala que la automatización de procesos permitiría a los equipos de trabajo ahorrar en promedio cuatro horas a la semana, lo que facilitaría un mayor enfoque en funciones estratégicas y en la toma de decisiones.

