Gobierno impulsa inversiones para mejorar eficiencia y reducir el déficit del sector
Las pérdidas de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) continúan en niveles elevados, situándose en 36.7% a marzo de este año, lo que refleja los desafíos que enfrenta el sistema para lograr sostenibilidad financiera.
Ante este escenario, las autoridades avanzan en un plan de inversión que contempla recursos por unos US$1,000 millones, enfocados principalmente en mejorar infraestructura y reducir pérdidas, con prioridad en Edeeste, que presenta los indicadores más críticos.
Según datos del sector, aunque las distribuidoras cuentan con más de cinco millones de suministros, una parte importante no se traduce en facturación efectiva, lo que impacta directamente en los ingresos y en la eficiencia operativa.
A esto se suma que, incluso entre los clientes facturados, no todos cumplen con el pago del servicio, lo que limita la recuperación de efectivo y agrava la situación financiera de las empresas.
El impacto de estas ineficiencias se refleja en el subsidio estatal, que este año supera los RD$90 mil millones, evidenciando el peso del sector eléctrico en las finanzas públicas.
En términos operativos, las pérdidas responden tanto a factores técnicos como a problemas de gestión comercial, en un contexto donde la energía comprada no se convierte en su totalidad en ingresos.
Mientras tanto, las distribuidoras continúan ejecutando proyectos para mejorar la calidad del servicio, como la puesta en operación de nuevas infraestructuras eléctricas, con el objetivo de fortalecer la red y responder a la demanda creciente.

