WASHINGTON, D.C. – 13 de abril de 2026 – La esperanza de una desescalada en el conflicto con Irán parece desvanecerse. Tras un fin de semana de diálogos en Islamabad, Pakistán, el vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, y Jared Kushner regresaron a Washington sin lograr avances sustanciales, coincidiendo con una serie de renovadas amenazas del presidente Donald Trump que apuntan a un inminente bloqueo total del estratégico estrecho de Ormuz.
Las conversaciones, según fuentes iraníes, abordaron temas cruciales como el programa nuclear, el fin de la guerra, la reconstrucción y la volátil situación en el estrecho de Ormuz, además de la compleja relación entre Israel y Líbano. Sin embargo, la delegación estadounidense regresó con las manos vacías, dejando en el aire la efectividad de estos «primeros contactos».
Narrativas de confrontación y agenda oculta
Desde Washington y Tel Aviv, la retórica belicista contra Irán se ha intensificado, con argumentos que van desde el tema nuclear hasta la calificación de los iraníes como «dementes» por parte del presidente Trump. Este tipo de declaraciones, sumadas al precedente de Irak, donde se «destrozó un país bajo una retórica falsa», generan alarma sobre las verdaderas intenciones detrás de los encuentros diplomáticos.
Analistas sugieren que Estados Unidos podría estar utilizando estos acercamientos como una táctica para afinar su próxima estrategia, mientras el Pentágono, la CIA, las Fuerzas de Defensa de Israel y el Mossad se mantienen en alerta. Esta sospecha se refuerza con el reporte de buques destructores estadounidenses operando cerca de Ormuz el pasado domingo, un movimiento que antecedió las directas amenazas de Trump sobre un bloqueo total.
El estrecho de Ormuz, punto de ebullición
La región, vital para el transporte de petróleo y gas mundial, vuelve a ser el epicentro de la tensión. Las amenazas de bloqueo total por parte de la administración Trump, sumadas a la presencia militar estadounidense en la zona, sugieren que el conflicto podría estar entrando en una nueva fase, donde el «turno de los misiles» podría volver a imponerse, alejando la posibilidad de una solución diplomática y acercando una escalada militar de consecuencias impredecibles.

