Un conflicto prolongado en Medio Oriente podría generar mayores riesgos para la economía mundial y complicar el acceso al financiamiento de miles de empresas, según un informe reciente de Moodys Ratings.
La agencia advierte que una interrupción en el estrecho de Ormuz, una de las marítimas mas importantes para el transporte de petróleo, tendrían efectos significativos sobre mercados energéticos, las cadenas de suministros y las condiciones financieras internacionales.
El estudio estima que cerca del 70% de las compañías enfrentarían mayores dificultades para refinanciar sus deudas si la crisis se prolonga, especialmente aquellas con baja liquidez, altos niveles de endeudamiento y vencimiento de corto plazo.
Entre los sectores mas vulnerables figuran las industrias químicas , las aerolíneas y los fabricantes de materiales de construcción, debido a su elevada dependencia de la energía y a la limitada capacidad para trasladar los aumentos de costos a los consumidores.
Moodys también señala riesgos moderados para actividades vinculadas al consumo, como el comercio minorista, hotelería, la industria de la moda y los bienes de consumo, además de sectores relacionados con la manufactura y la producción de papel y envases.
Asimismo, el informe indica que los fideicomisos de inversión inmobiliaria y el sector inmobiliario podrían verse afectados por un eventual aumento de las tasas de interés derivado de la incertidumbre global.
En la region Asia-Pacifico, el impacto negativo seria relativamente menor que en otras partes del mundo. Según Moodys, esto se debe a que alrededor del 80% de las empresas de esa zona cuentan con un grado de inversión, una porción considerablemente superior a la observada en otras regiones.

