Santo Domingo, RD – 09 de abril de 2026 – Una delegación de 15 empresas puertorriqueñas aterrizará en la República Dominicana entre el 13 y el 17 de abril, marcando un nuevo capítulo en la sólida relación comercial entre ambas islas. Esta misión busca no solo expandir la presencia de productos y servicios boricuas en el mercado dominicano, sino también posicionar a Puerto Rico como un atractivo destino de inversión para el capital dominicano.
Así lo confirmó Nelson Rafael Torres Martínez, director ejecutivo de la Oficina del Gobierno de Puerto Rico en la República Dominicana, en una entrevista exclusiva, donde destacó que la República Dominicana es «sin duda, el socio comercial más importante de Puerto Rico en el Caribe».
De la exportación a la inversión: una relación de doble vía
La iniciativa, impulsada por la gobernadora Jenniffer González-Colón y el secretario de Desarrollo Económico y Comercio, Sebastián Negrón Reichard, va más allá de las tradicionales misiones comerciales. «Esta misión no surge de la improvisación, responde directamente a la política pública (…) cuya visión desde el inicio de su gestión ha sido expandir los mercados para las empresas puertorriqueñas y fortalecer los lazos económicos con nuestros socios naturales», explicó Torres Martínez.
El enfoque es bidireccional. Además de las negociaciones de las empresas puertorriqueñas en Santo Domingo, la agenda incluye la promoción de Puerto Rico como destino para la inversión dominicana, con un énfasis particular en el próximo Foro de Inversión auspiciado por el municipio de Mayagüez. «El crecimiento tiene que ser en ambas direcciones», subrayó Torres Martínez.
Potencial inexplorado: mil millones de dólares y crecimiento sostenido
En 2024, el intercambio bilateral superó los US$1,200 millones, con un saldo favorable a las exportaciones dominicanas hacia Puerto Rico. A pesar de estas cifras robustas, Torres Martínez observa un «espacio para escalar significativamente en valor agregado y diversificación sectorial».
El mercado dominicano, la economía más grande del Caribe, presenta fundamentos macroeconómicos sólidos, con proyecciones de crecimiento del PIB del 4.5% para 2026 y una demanda interna resiliente. Esta estabilidad convierte a la isla en un atractivo polo para los inversionistas puertorriqueños.
Diversificación y especialización: la nueva cara del comercio
Históricamente, las exportaciones de Puerto Rico se han centrado en productos farmacéuticos y dispositivos médicos. Sin embargo, esta misión integra sectores innovadores como tecnología, software, servicios profesionales, consultoría e industrias creativas. Los rubros principales hacia República Dominicana incluyen equipos eléctricos, instrumentos médicos, alimentos y materiales de construcción.
«No solo diversifica la oferta, sino que nos permite desarrollar relaciones comerciales más sostenibles en el tiempo», afirmó Torres Martínez, quien ve una «complementariedad natural» entre la manufactura avanzada y la innovación de Puerto Rico, y el dinamismo turístico, de construcción y manufactura ligera de República Dominicana.
Metas ambiciosas y mensaje al empresariado
La delegación, que representa sectores como manufactura, alimentos y bebidas, tecnología, salud y logística, espera concretar más de cien reuniones de negocio, con el objetivo de que cada empresa participante inicie al menos una negociación real. La meta es replicar el éxito de inversiones anteriores que han generado un retorno de 51 veces la inversión inicial.
El mensaje final para el empresariado dominicano es una invitación directa: «vengan a explorar, a invertir, a construir alianzas de largo plazo». Torres Martínez enfatizó que su oficina está dedicada a «acompañar ese proceso, facilitar los contactos, reducir fricciones y convertir las oportunidades en resultados concretos», en un momento que considera de «oportunidad estructural» para ambas naciones caribeñas.

