La República Dominicana dará un nuevo paso hacia la transición energética con la incorporación de 325.69 megavatios (MW) de energía renovable a partir de junio de 2028, tras la firma de contratos de compra de electricidad entre las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) y varias compañías generadoras.
La iniciativa, coordinada por el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), contempla proyectos solares y eólicos que fortalecerán la capacidad de generación limpia del país y contribuirán a reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que el 50% de la nueva capacidad estará respaldada por sistemas de almacenamiento mediante baterías, lo que permitirá una mayor estabilidad y confiabilidad del suministro eléctrico nacional.
Según el CUED, los contratos adjudicados establecen precios competitivos que oscilan entre US$0.1060 y US$0.1090 por kilovatio-hora (kWh), favoreciendo tanto a las empresas distribuidoras como a las generadoras al ofrecer mayor previsibilidad en los costos energéticos.
Entre las empresas seleccionadas figuran Parque Taíno, con 84.70 MW; Galileo Energía, mediante el Parque Solar Batoncillo, con 44.20 MW; Mella Solar Power, con 99 MW; y la Empresa Generadora de Haina (EGE-Haina), que aportará 97.78 MW a través de los proyectos Esperanza Eólico y Esperanza Solar.
Las autoridades resaltaron que la nueva generación renovable contribuirá a mejorar la sostenibilidad financiera de las distribuidoras eléctricas, al reducir la exposición a las fluctuaciones de los precios internacionales de los combustibles.
El proceso de licitación registró una participación récord de 32 empresas, la más alta en la historia de este tipo de concursos en el país, lo que refleja la confianza del sector privado en el mercado energético dominicano.
La energía contratada será distribuida entre Edesur, Edenorte y Edeeste, de acuerdo con las necesidades de abastecimiento de cada empresa. Esta iniciativa forma parte de la estrategia del Gobierno para diversificar la matriz energética, fortalecer la seguridad energética y avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible.

