El ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Jerome Powell, defendió la independencia del Banco Central y advirtió que su credibilidad podría verse afectada si las decisiones de política monetaria quedan expuestas a presiones políticas.
Durante una actividad celebrada en Boston, Powell afirmo que la Fed ha enfrentado una importante prueba de estrés instituciones en los últimos años. Explico que, al igual que ocurre en otras economías avanzadas, las decisiones monetarias de la entidad están protegidas de la influencia política para garantizar su objetividad.
El ex titular de Fed recordó que los gobernadores y presidentes de los bancos regionales que integran el sistema cuentan con protección legal a destituciones por motivos políticos y que sus periodos de gestión no dependen de ciclos electorales presidenciales.
Powell sostuvo que estas garantías han beneficiado históricamente a la población estadounidense y han sido respetadas por administraciones de ambos partidos. Sin embargo, advirtió que si un gobierno logra remover funcionarios de la Reserva Federal por diferencias políticas, futuras administraciones podrían hacer lo mismo.
Según explico, esa situación provocaría una perdida de confianza publica en la capacidad del banco central para actuar de manera imparcial, comprometiendo así la credibilidad de la institución.
Las declaraciones de Powell se producen semanas después de concluir su mandato como presidente de la Fed. El pasado 22 de mayo, Kevin Warsh asumió el cargo en una ceremonia encabezada por el presidente Donald Trump, quien afirmo que espera que el nuevo titular actúe con total independencia.
La importancia de la autonomía de los bancos centrales también fue destacada recientemente por la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde. La funcionaria señalo que la credibilidad acumulada por instituciones como la Fed permite resistir mejor las presiones política en un contexto internacional cada vez mas complejo.
Legarde considero que la defensa de la independencia de los bancos centrales no depende únicamente de sus autoridades, sino también de la confianza que estas instituciones han construido ante la ciudadanía a través de decisiones técnicas y transparentes.

