El secretaria general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Mathias Cormann, alerto este miércoles sobre el aumento de los desequilibrios económicos mundiales y llamó a fortalecer la cooperación internacional para evitar riesgos que puedan afectar la estabilidad y el crecimiento global.
Durante la apertura de la Reunión del Consejo Ministerial de OCDE, Cormann señaló que la economía mundial enfrenta un escenario marcado por superávits persistente en algunos países y déficits crónicos en otros, una situación que requiere ajustes coordinados para evitar tensiones económicas futuras.
Cormann también advirtió que algunas naciones con déficit arrastran problemas estructurales de productividad y competitividad que se han agravado con el paso de los año, lo que hace más urgente la adopción de medidas correctivas.
El funcionario explicó que los países con déficit deben impulsar el ahorro y reducir el gasto, mientras que la economía con superávit necesitan estimular el consumo interno y disminuir su independencia de las exportaciones para contribuir a un mayor equilibrio global.
En su intervención, destacó la importancia de promover políticas industriales que impulsen la innovación, sin abandonar los principios de mercados abiertos y competencia justa que han favorecido el crecimiento económico durante décadas.
Uno de los temas centrales del encuentro fue la presentación de la nueva base de datos MAGIC, desarrollada por la OCDE para impedir los subsidios industriales a nivel mundial. Según el análisis de la organización, estas ayudas están ampliamente extendidas y en algunos casos, generan distorsiones significativas en los mercados.
El secretario general señaló especialmente el caso de China, cuyas empresas reciben niveles de apoyo estatal superiores a los observados en los países miembros de la OCDE, principalmente otorgado por bancos controlados por el Estado en condiciones favorables.
A su juicio, estas practica han contribuido al aumento de los desequilibrios comerciales y a la concentración de capacidades productivas en sectores estratégicos, lo que representa un desafío para la resiliencia de las cadenas globales de suministro.
Cormann afirmó que retos como la seguridad de las cadenas de suministros, el acceso a minerales críticos, el desarrollo tecnológico y transición hacia energías limpias solo pueden abordarse mediante una estrecha colaboración entre los países.

