SANTO DOMINGO. La entrada en vigor del nuevo Código Penal amplía el alcance que debe tener el cumplimiento normativo (compliance) dentro del sector empresarial, al elevar la relevancia de los controles internos para prevenir conductas que deriven en la responsabilidad penal de las personas jurídicas, sostuvo el especialista Roberto Mella Cohn durante su participación en el XXIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA).
Mella Cohn, socio fundador de Risk Management and Compliance Consulting, advirtió que una organización puede quedar penalmente expuesta si un delito cometido dentro de su estructura responde a deficiencias de supervisión o a la falta de mecanismos de control. En ese sentido, puntualizó que la prevención debe trascender el marco del lavado de activos e incorporar la gestión de riesgos en todos los procesos internos que puedan facilitar un ilícito.
El experto citó como ejemplo la gestión de inventarios, donde la falta de control sobre materiales que posteriormente sean utilizados en un delito podría comprometer legalmente a la entidad. Asimismo, enfatizó que la sola existencia de manuales o políticas impresas resulta insuficiente ante un juez, por lo que las empresas deberán documentar, supervisar y demostrar la efectividad operativa de sus sistemas de debida diligencia para mitigar contingencias en el ámbito penal.

