El presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Brache, afirmó que el país necesita de un Estado que vea al sector productivo como un aliado estratégico para impulsar el desarrollo sostenible, la inversión y el crecimiento económico.
Durante un encuentro empresarial, Brache sostuvo que las transformaciones relacionada con la sostenibilidad, la economía circular y la transición energética requieren un entorno institucional que garantice reglas claras, seguridad jurídica estabilidad regulatoria.
El dirigente empresarial señaló que las empresas necesitan operar en un marco de confianza que facilite la inversión y permita avanzar con mayor rapidez en proyectos orientados a la innovación y la competitividad.
Brache destacó que la industria dominicana ha desarrollado iniciativas enfocadas en la economía circular, la eficiencia energética, la valorización de residuos y la incorporación de tecnologías más amplias, como parte de una visión de producción responsable.
Asimismo, aseguró que la sostenibilidad no debe verse como una obligación impuesta, sino como una condición necesaria para construir empresas más resilientes capaces de competir en mercados cada vez más exigentes.
El presidente AIRD también valoró la implementación de mecanismos como ventanilla única, al considerar que contribuyen a reducir trámites burocráticos, aumentar la transparencia y mejorar la eficiencia de los procesos sin debilitar las regulaciones ambientales.
En este sentido, resaltó el papel del Ministerio de Medio Ambiente, señalando que su función debe combinar la protección de los recursos naturales con la creación de condiciones que favorezcan el desarrollo sostenible del país.
Brache se refirió además a temas como la gestión de residuos, la economía, circular, la adaptación al cambio climático, la transición energética y el desarrollo de infraestructura resiliente, los cuales consideró fundamentales para el futuro de la nación.
Sobre el debate en torno a la minería, afirmó que debe abordarse criterios técnicos y responsabilidad, garantizando el cumplimiento de los más altos estándares sociales, ambientales y regulatorios.
Finalmente, sostuvo que la sostenibilidad y el crecimiento económico no son objetivos opuestos. A su juicio, el desarrollo sostenible también implica generar empleos de calidad, reducir la pobreza y crear recursos necesarios para fortalecer áreas como la educación, la salud y la infraestructura nacional.

