Cibeles Jiménez plantea fortalecer los controles preventivos y la resiliencia operativa
La experta en gestión integral de riesgos, Cibeles Jiménez, alertó sobre la necesidad de que las entidades financieras dominicanas evolucionen hacia modelos preventivos y analíticos de gestión antifraude, ante el crecimiento de amenazas vinculadas al fraude digital, la ingeniería social y la suplantación de identidad.
Aunque destacó que el sistema financiero dominicano mantiene niveles adecuados de estabilidad, solvencia y liquidez, señaló que las pérdidas por fraude y fallas operativas continúan siendo relevantes.
Según el informe sobre riesgo operacional de la Superintendencia de Bancos, al cierre de 2025 las pérdidas brutas del sector alcanzaron RD$2,498 millones, una reducción de 7.7% respecto a 2024. Sin embargo, las pérdidas netas aumentaron 14.5%, situándose en RD$1,924 millones.
El reporte también establece que el fraude externo sigue siendo el principal evento de riesgo operacional, concentrando cerca del 65% de las pérdidas netas, mientras que las cuentas de ahorro y corrientes continúan siendo los productos más afectados, especialmente en canales digitales.
“Desde el pensamiento prospectivo de la gestión de riesgos que promovemos, debemos verlo como una señal clara de la exposición de los productos al fraude digital, a la ingeniería social, a la suplantación de identidad y a las oportunidades que aún presentan los procesos de autenticación”, expresó Jiménez en entrevista con elDinero.
La especialista recomendó migrar de un enfoque reactivo basado en reclamaciones hacia estrategias preventivas alineadas con los principios de resiliencia operativa promovidos por Basilea. Entre las medidas citó el fortalecimiento de la autenticación digital, analítica conductual, alertas tempranas, indicadores específicos de fraude y programas de educación continua para clientes.
“La prioridad no debe ser solo recuperar pérdidas, sino reducir la oportunidad del fraude antes de que ocurra”, enfatizó.
Jiménez también valoró la entrada en vigor del nuevo Reglamento sobre Riesgo Operacional, aprobado en 2025 y publicado en abril de 2026, al considerar que fortalecerá la gobernanza, el monitoreo y la capacidad de respuesta de las entidades financieras ante eventos de riesgo.

