Santo Domingo. El director general de Impuestos Internos (DGII), Pedro Urrutia Sangiovanni, lanzó una advertencia contundente sobre las implicaciones legales del incumplimiento tributario en República Dominicana, al señalar que el no pago de impuestos retenidos trasciende el ámbito administrativo y se convierte en un delito penal tributario.
Durante una entrevista en el programa Revista 110, Urrutia explicó que la evasión de tributos como el Itbis y el ISR no solo afecta las arcas del Estado, sino que también “contamina el sistema financiero formal”. Subrayó que la DGII estructura expedientes sólidos contra quienes incurren en fraude, aunque aclaró que muchos contribuyentes caen en condición de omisos por la complejidad del sistema y no necesariamente por intención dolosa.
La consultora jurídica de la DGII, Juanita Canahuate, precisó que no todo incumplimiento constituye delito penal, pero advirtió que cuando existe intención deliberada de evadir, “sí hay un delito”, lo que incluso puede convertirse en un precedente de lavado de activos.
Urrutia fue categórico al afirmar que la institución mantendrá una postura estricta frente a comercios que operen al margen de la ley. “Hemos cerrado negocios y seguiremos cerrando si hay incumplimiento”, dijo, al recalcar que la DGII no recibe presiones externas y aplica la ley de manera equitativa.
El subdirector de gestión y cumplimiento, Guarionex de la Cruz, señaló que el impuesto al consumo es uno de los más evadidos, mientras que Joel Polanco, subdirector de fiscalización, explicó que el modelo de control se basa en gestión de riesgos y que una declaración rectificativa no implica automáticamente una auditoría externa.
El titular de la DGII reiteró su oposición a la eliminación del esquema de anticipos, argumentando que su supresión generaría presiones financieras y afectaría la liquidez empresarial. También criticó la viabilidad de un modelo de “impuesto fijo”, por las distorsiones que genera en la equidad tributaria.

