Dependencia de combustibles fósiles impacta inflación y costos de producción
La persistente volatilidad de los precios internacionales del petróleo y las tensiones geopolíticas en regiones estratégicas como Medio Oriente continúan aumentando la presión sobre la economía dominicana, altamente dependiente de la importación de combustibles fósiles.
El impacto de las fluctuaciones del crudo se refleja en mayores costos de generación eléctrica, transporte y producción, situación que afecta tanto a las empresas como a los hogares y también incrementa la presión sobre las finanzas públicas a través de subsidios a los combustibles.
Especialistas consideran que este escenario obliga al país a replantear su estrategia energética y acelerar la diversificación de la matriz hacia fuentes renovables como la energía solar y eólica, con el objetivo de reducir la dependencia externa y estabilizar costos a largo plazo.
Además, plantean fortalecer las alianzas público-privadas para atraer inversiones en infraestructura energética moderna, eficiente y sostenible, como parte de una estrategia orientada a garantizar mayor seguridad energética.
También señalan la necesidad de revisar gradualmente el esquema de subsidios a los combustibles, focalizando las ayudas en los sectores más vulnerables y reduciendo distorsiones en el gasto público.
El contexto internacional, marcado por la incertidumbre energética y económica, representa para República Dominicana el desafío de transformar su modelo energético y reducir la vulnerabilidad frente a factores externos.

