Informe del Banco Mundial destaca expansión superior al promedio latinoamericano, pese a riesgos globales y baja inversión
La República Dominicana registraría un crecimiento económico de 3.6 % en 2026 y de 4.4 % en 2027, consolidándose entre las economías de mejor desempeño en América Latina y el Caribe, según el informe Panorama Económico de América Latina y el Caribe divulgado por el Banco Mundial.
El documento sitúa al país por encima del promedio regional, en un contexto donde se prevé que América Latina crezca apenas un 2.1 % en 2026 y un 2.4 % en 2027, evidenciando una expansión moderada y una de las más lentas a escala mundial.
Para 2026, Guyana lideraría el crecimiento con un notable 22.4 %, seguida por República Dominicana (4.3 %), Panamá (4.1 %) y Argentina (4.0 %), mientras Paraguay y Guatemala alcanzarían un 3.7 %. En contraste, Brasil y México, las principales economías de la región, registrarían avances más limitados de 1.6 % y 1.3 %, respectivamente.
El informe destaca que el consumo privado continúa siendo el principal impulsor de la actividad económica en la región, aunque advierte que la inversión mantiene un comportamiento débil, lo que restringe el potencial de crecimiento sostenible.
Asimismo, el organismo internacional señala diversos factores de riesgo, entre ellos la incertidumbre geopolítica, las elevadas tasas de interés y la volatilidad de los precios de las materias primas, elementos que podrían incidir negativamente en el desempeño económico.
Pese a este panorama, se observan señales de resiliencia, como la reducción gradual de la inflación. No obstante, persisten retos estructurales vinculados al bajo nivel de inversión, el elevado endeudamiento y la dependencia de sectores exportadores.
Frente a estos desafíos, el Banco Mundial recomienda la implementación de reformas orientadas a elevar la productividad, fortalecer la educación, ampliar el acceso al financiamiento y promover la integración comercial, con el objetivo de generar empleos de mayor calidad.
En cuanto a Haití, el reporte advierte que sus perspectivas económicas estarán condicionadas, en gran medida, al éxito de las iniciativas dirigidas a mejorar la seguridad, un factor clave para la estabilidad y recuperación de esa nación

