Amenazas de Trump y cierre del estrecho de Ormuz disparan los mercados energéticos y agravan la crisis de suministro global.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) superó este domingo la barrera de los US$114 por barril, impulsado por el aumento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, en un contexto de creciente incertidumbre sobre el suministro global de crudo.
A la apertura del mercado de futuros, el WTI registró un alza de 2.81% respecto al cierre del viernes, reflejando la reacción inmediata de los inversionistas ante el deterioro del escenario internacional.
La escalada se intensificó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, emitiera un ultimátum a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz antes de la noche del martes, advirtiendo sobre posibles ataques dirigidos a infraestructura crítica, incluyendo centrales eléctricas y puentes.
“Si no hacen algo antes del martes por la noche, no tendrán ninguna central eléctrica”, advirtió el mandatario en declaraciones recogidas por medios estadounidenses, elevando la tensión en una de las regiones más estratégicas para el comercio energético mundial.
El mandatario también dejó abierta la posibilidad de una intervención militar terrestre, según declaraciones ofrecidas al medio The Hill, lo que añade un nuevo nivel de riesgo a la ya frágil estabilidad del Medio Oriente.
Irán, uno de los principales productores de la alianza OPEP+, mantiene bajo presión el mercado al controlar el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita una proporción significativa del petróleo global. En los últimos días, el país ha restringido el paso mediante ataques a buques, provocando una de las mayores disrupciones en el suministro de crudo de las últimas décadas.
La situación se agravó tras reportes de enfrentamientos militares durante el fin de semana, incluyendo el derribo de un avión estadounidense y daños a otras embarcaciones, lo que ha incrementado la percepción de riesgo en los mercados energéticos.
Desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero, los precios del petróleo y sus derivados como el diésel, la gasolina y el combustible para aviación han registrado fuertes incrementos, impactando tanto a economías desarrolladas como emergentes.
En medio de este escenario, los países miembros de la OPEP+ acordaron aumentar la producción en 206,000 barriles diarios a partir de mayo. Sin embargo, analistas advierten que la efectividad de esta medida es limitada mientras persistan las restricciones en el estrecho de Ormuz, principal punto de tránsito del crudo hacia los mercados internacionales.

