Centralización en el Banco Central y menor disponibilidad de efectivo marcan la estrategia fiscal.
El efectivo del Gobierno dominicano cerró 2025 en RD$136,903 millones, una ligera caída frente a los RD$139,548.5 millones registrados en 2024, según datos analizados por Nelson Suárez. Aunque el descenso no es abrupto, revela movimientos clave en la gestión de la liquidez pública.
El 69% de estos fondos se encuentra en el Banco Central, y de ese total, un 94.6% está comprometido al pago de deuda externa. La cifra evidencia una política enfocada en garantizar el cumplimiento de obligaciones internacionales, incluso a costa de reducir la flexibilidad financiera interna.
En paralelo, los depósitos en el Banco de Reservas cayeron casi a la mitad, pasando de RD$69,302.6 millones a RD$36,857.4 millones, lo que apunta a una centralización deliberada de los recursos del Estado.
El panorama se completa con más de RD$4,755 millones colocados en certificados financieros en distintas entidades públicas, una dispersión que podría reflejar búsqueda de rendimientos, pero también debilidades en la gestión unificada del efectivo.
En conjunto, los datos delinean una estrategia conservadora: priorizar la credibilidad externa, acumular divisas y blindar el pago de la deuda. Sin embargo, esta misma prudencia limita la liquidez disponible para atender necesidades internas y responder ante imprevistos.

