Este martes se confirmó que las intensas precipitaciones registradas entre el lunes y el martes en el estado de Minas Gerais, al sureste de Brasil, provocaron la muerte de al menos 23 personas y dejaron a otras 47 desaparecidas, según datos oficiales.
El fenómeno climático golpeó principalmente a los municipios de Juiz de Fora y Ubá. En Juiz de Fora, la ciudad más afectada, se reportaron 16 fallecidos y cerca de 500 personas fueron desalojadas de sus hogares. En Ubá se registraron siete víctimas mortales.
Las lluvias ocasionaron deslizamientos de tierra, caída de árboles e inundaciones en varios barrios, lo que llevó a las autoridades locales a decretar el estado de calamidad pública y suspender las actividades escolares. Tres colegios fueron habilitados como refugios para los afectados.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó la movilización inmediata del Gobierno para garantizar asistencia humanitaria, restablecer servicios básicos y apoyar la reconstrucción. Por su parte, el gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, decretó tres días de luto oficial en la región.
El motivo de la tragedia se atribuye a un frente frío que avanza sobre el litoral sureste del país, generando un escenario de inestabilidad y precipitaciones excepcionales. Según la Alcaldía de Juiz de Fora, febrero ya acumula 584 milímetros de agua, más del doble de lo previsto, convirtiéndose en el mes más lluvioso de la historia de la ciudad.
Fuente: Efe

