Santo Domingo, RD. — La Superintendencia de Electricidad (SIE) puso en vigencia un nuevo reglamento para la aprobación y operación de sistemas de generación distribuida, introduciendo cambios significativos en el esquema de compensación para los usuarios que producen energía renovable y la inyectan a las redes de distribución.
La normativa actualizada establece que las empresas distribuidoras deberán pagar el 100 % del crédito acumulado por la energía excedente aportada por los autoproductores, un incremento sustancial frente al 75 % que contemplaba el reglamento anterior. El valor será calculado con base en el precio promedio de referencia de los contratos de compra de energía a 10 años publicados por la Comisión Nacional de Energía, según la tecnología utilizada.
De acuerdo con la resolución SIE-007-2026-REG, las distribuidoras tendrán hasta el 31 de enero de cada año para realizar el pago correspondiente, utilizando los mecanismos disponibles para cada cliente. La medida busca fortalecer los incentivos a la generación renovable y mejorar la transparencia en el proceso de compensación.
Sin embargo, el nuevo reglamento también introduce nuevos cargos para los autoproductores. Hasta ahora, estos usuarios solo pagaban la energía neta consumida, un cargo fijo mensual y el cargo por potencia máxima. Con la actualización, se amplía el esquema de pagos para reflejar los costos asociados a la operación y mantenimiento de la red eléctrica, lo que supone un ajuste en la estructura tarifaria para quienes utilizan sistemas solares, eólicos u otras tecnologías de pequeña escala.
La SIE sostiene que la actualización normativa responde al crecimiento acelerado de la generación distribuida en el país y a la necesidad de garantizar un desarrollo ordenado, equilibrando los beneficios para los usuarios con la sostenibilidad técnica y financiera del sistema eléctrico.
El nuevo marco regulatorio se implementa en un contexto de expansión de los sistemas fotovoltaicos residenciales y comerciales, impulsados por la reducción de costos tecnológicos y el interés creciente de los consumidores en reducir su factura eléctrica y contribuir a la transición energética nacional.

