SANTO DOMINGO. La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) alcanzó la cifra de 2,077 millones de comprobantes fiscales electrónicos (e-CF) emitidos en lo que va del presente año. La información fue ofrecida por el director general de la entidad, Pedro Porfirio Urrutia, quien precisó que solo entre el 16 de agosto y el 9 de septiembre se generaron 77 millones de e-CF, representando un incremento relativo del 3.85 % en menos de un mes dentro del ecosistema de facturación digital del país.
Durante su intervención en un encuentro empresarial organizado por la Unión Nacional de Empresarios (UNE), el titular de la DGII explicó que el proceso de transformación digital de la administración tributaria busca simplificar los trámites de compra y venta, reducir los costos operativos del sector privado y agilizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Urrutia enfatizó que el organismo ha estructurado un modelo de soporte adaptable para que contribuyentes de distintos niveles adopten la tecnología de forma certera.
Como parte del fortalecimiento institucional, la DGII ha expandido sus canales de atención no presenciales mediante plataformas como la Oficina Virtual, la aplicación móvil y herramientas de autogestión continuas. En el caso de la app móvil, el funcionario detalló que se han integrado nuevas utilidades para el cálculo de retenciones, consultas de actividad económica, validación por códigos QR, así como estimaciones para la transferencia de vehículos e inmuebles.
Asimismo, la administración tributaria avanza en proyectos de interoperabilidad e intercambio de datos en tiempo real con otras dependencias estatales, entre las que destacan la Dirección General de Aduanas (DGA), el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM). Esta integración busca eliminar la duplicidad en la presentación de documentos por parte de los ciudadanos y consolida la estrategia de instituciones públicas interconectadas.
Al abordar la relación entre facilitación comercial y fiscalización, Urrutia aclaró que la simplificación de procesos no implica un debilitamiento del control tributario, sino la aplicación de auditorías basadas en gestión de riesgos para sancionar el incumplimiento. “La mejor forma de aumentar el cumplimiento tributario es construir procesos más simples, transparentes y accesibles; cuando facilitamos el cumplimiento, facilitamos la formalización”, concluyó el director general.

