SANTO DOMINGO. El principal evento global de fútbol de 2026 proyecta generar un impacto económico total de USD $80,100 millones a escala mundial. Los datos constan en el estudio titulado “Más allá de la cancha: el evento donde el fútbol mueve al mundo”, elaborado y publicado por la firma consultora EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana, el cual analiza el comportamiento de los mercados financieros e industriales en torno a la industria deportiva internacional.
De acuerdo con las estimaciones presentadas en la investigación, las métricas asociadas al desarrollo del torneo de 48 selecciones incluyen una contribución directa e indirecta al Producto Interno Bruto (PIB) global de USD $40,900 millones, así como la activación de 824,000 puestos de trabajo y una recaudación fiscal calculada en USD $9,400 millones por concepto de impuestos directos e indirectos. La firma detalla que el 70% del PIB mundial se concentra en países con un historial de participación recurrente en el campeonato.
El análisis de EY establece una correlación entre el tamaño de las economías y su permanencia en el torneo internacional, señalando que los mercados de mayor escala financiera muestran mayor consistencia histórica por su capacidad de inversión estructural. No obstante, el reporte concluye que el músculo financiero no garantiza de forma matemática el éxito deportivo, citando casos de economías grandes como Estados Unidos, Japón o Canadá, cuyo desempeño en el terreno de juego no escala de manera proporcional a sus recursos.
En contraposición, el informe de la consultora destaca el posicionamiento de economías medianas como Argentina, Colombia y Portugal, las cuales registran rendimientos competitivos mediante la estructuración de sistemas eficientes de desarrollo de talento. En el plano específico de las economías campeonas, el peso económico del fútbol representa una proporción que oscila entre el 0.4% y el 1.5% del PIB en relación con el consumo total de los hogares en bienes y servicios vinculados al deporte.
Con respecto al ámbito de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana, el estudio de EY apunta a la existencia de restricciones presupuestarias estructurales debido a que la mayoría de los países presentan un PIB inferior a los USD $120 mil millones, asignando menos del 0.5% del gasto público al sector deportivo. El documento señala a Panamá como el principal referente competitivo regional de este ciclo tras registrar clasificaciones en 2018 y 2026, producto de la internacionalización de jugadores y la profesionalización de su liga local.

