Celac y Olacde unen esfuerzos para transformar el futuro energético en América Latina y el Caribe

Celac y Olacde unen esfuerzos para transformar el futuro energético en América Latina y el Caribe

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La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) presentaron el Plan Indicativo Regional de Interconexión Eléctrica con horizonte al año 2040, una iniciativa que busca fortalecer la integración y la seguridad energética de la región.

El proyecto contempla 16 obras de infraestructura eléctrica que requerirán una inversión estimada de US$3,500 millones. Según los estudios técnicos, la inversión sería recuperada en un período de entre dos y seis años gracias a los beneficios económicos generados por el intercambio de energía entre los países participantes.

La propuesta fue presentada durante la VIII Reunión Ministerial de Energía de la Celac, celebrada en Montevideo, con el respaldo de la Unión Europea a través del programa Euroclima y la implementación de la agencia alemana GIZ.

De acuerdo con la Olacde, la meta es alcanzar una capacidad óptima de interconexión de 5,000 megavatios para 2040, lo que permitiría reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono y disminuir la dependencia de combustibles fósiles en la región.

Los informes indican que la relación beneficio-costo del plan es de 10 a 1. Además, estiman beneficios económicos netos de entre US$1,000 millones y US$5,000 millones anuales, especialmente en escenarios de mayor electrificación y uso de energías renovables.

Durante el encuentro, el secretario ejecutivo de la Olacde, Andrés Rebolledo, planteó la necesidad de impulsar un Tratado de Integración Energética para América Latina y el Caribe. Explicó que este instrumento jurídico permitiría fortalecer la cooperación regional y garantizar una mayor seguridad energética frente a los desafíos climáticos y económicos del futuro.

Los países miembros coincidieron en que la creación de un marco legal común facilitaría el intercambio de recursos energéticos, la armonización de normativas y el desarrollo de una transición energética más sostenible para toda la región

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