Los hogares registraron el mayor nivel de morosidad del sistema financiero dominicano al cierre de marzo de 2026, mientras que los sectores de electricidad, hoteles y restaurantes mostraron los mejores indicadores de cumplimiento, según datos de la Superintendencia de Bancos.
El informe trimestral de desempeño del sistema financiero indica que la morosidad promedio del sistema se ubicó en 1.9%, sobre una cartera de préstamos y créditos que alcanzó los RD$2.42 billones.
El sector de suministro de electricidad presentó el mejor desempeño, con una tasa de morosidad de 0.0% sobre un saldo adeudado de RD$120,524 millones. Le siguieron administración pública y defensa, con 0.2% y hoteles y restaurantes, con apenas 0.3% de incumplimiento.
También mostraron bajos niveles de morosidad los sectores de enseñanza con 0.4% y manufactura, con 0.6%, manteniendo indicadores de riesgo por debajo del promedio del sistema financiero.
Por otro lado, la cartera destinada a vivienda alcanzo RD$451,161 millones, convirtiéndose en la segunda mas grande del sistema, con una tasa de morosidad de apenas 0.8%.
En contraste, el segmento de hogares registró la tasa mas alta de incumplimiento, con 7.8% de morosidad sobre una cartera de RD$20,032 millones distribuida en mas de 76,000 prestamos.
Las actividades de organizaciones y órganos extranjeros ocuparon el segundo lugar, con una morosidad de 4.5%, mientras que el crédito al consumo registró un tasa de 4.3%, superior al promedio del sistema.
A pesar de ellos, la cartera de consumo continua siendo la principal categoría de financiamiento en la economía dominicana, con un saldo de RD$646,863 millones, equivalente al 26.7% de los préstamos vigentes.
El informe también señala que sectores como pesca y otras actividades económicas y agricultura registraron un nivel de morosidad superiores al promedio, aunque con una participación menor dentro de la cartera total.
La Superintendencia de Bancos destacó que, en términos generales, el sistema financiero mantiene una adecuada calidad de cartera, respaldada por una morosidad controlada de 1.9% y un crecimiento interanual del crédito de 8.0%, reflejando estabilidad y solidez en el sector.

