Diferencias reflejan modelos económicos opuestos en la isla
El reciente aumento del salario mínimo en el sector manufacturero de Haití, que pasó de 685 gourdes diarios a 1,000 gourdes (unos 7.7 dólares), ha vuelto a evidenciar la marcada diferencia salarial entre ese país y la República Dominicana.
Con este ajuste, el ingreso mensual promedio en Haití se mantiene por debajo de los niveles dominicanos, incluso en los segmentos más bajos del mercado laboral. En comparación, el salario mínimo en las zonas francas de la República Dominicana alcanza los RD$20,875 mensuales (unos 403 dólares), más del doble que el salario haitiano.
La brecha se amplía aún más frente a las grandes empresas dominicanas, donde el salario mínimo supera los RD$29,000 mensuales, reflejando diferencias que van desde 1.5 hasta casi 3 veces más en comparación con Haití, según el tipo de empresa.
Más allá de las cifras, el contraste entre ambos países responde a modelos económicos distintos. Mientras Haití mantiene una estructura basada en bajos costos laborales como ventaja competitiva, la República Dominicana ha ido transitando hacia un esquema de mayor productividad y costos salariales más altos.
Este escenario plantea desafíos para el país dominicano, que debe fortalecer la innovación, la capacitación y el valor agregado para sostener su competitividad, en lugar de depender únicamente del costo de la mano de obra.

