La AIRD advierte sobre informalidad, regulación desigual y reformas pendientes en el país
Aunque la industria dominicana atraviesa uno de sus mejores momentos, con mayor producción, exportaciones y una participación de 29 % en el Producto Interno Bruto (PIB), el sector enfrenta desafíos que amenazan su sostenibilidad y competitividad.
Durante un acto por el Día de la Industria Nacional y el 64 aniversario de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), su presidente, Julio Virgilio Brache, afirmó que el país tiene condiciones para consolidarse como un hub industrial y logístico de la región, pero insistió en que existen problemas estructurales que no pueden seguir aplazándose.
Entre las principales preocupaciones citó la informalidad, la comercialización de productos sin registro sanitario ni etiquetado adecuado, las prácticas desleales en el comercio internacional y la necesidad de avanzar en las reformas del Código Laboral y de la Ley de Seguridad Social.
Brache señaló que la formalidad debe verse como una herramienta clave para fortalecer la economía y garantizar mayor acceso a financiamiento y estabilidad para las empresas.
“La formalidad genera datos, genera confianza, genera acceso a financiamiento y genera la base fiscal que sostiene los servicios públicos. Construirla requiere reducir sus costos, simplificar sus procesos y, sobre todo, hacerla atractiva, no solo obligatoria”, planteó.
Asimismo, advirtió que la regulación debe aplicarse de forma justa y uniforme para evitar distorsiones en el mercado y proteger a quienes cumplen con la ley.
“La industria cree en la regulación. Cree en su capacidad de generar orden, transparencia y confianza, pero esa regulación debe ser clara, coherente y aplicada de manera homogénea. Cuando las reglas no son iguales para todos, se distorsiona la competencia y se penaliza a quienes hacen las cosas correctamente. Eso debilita no solo a las empresas, sino al sistema en su conjunto”, manifestó.
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de la AIRD, Mario Pujols, insistió en la importancia de exigir el cumplimiento de las normas de etiquetado y registro sanitario en todos los productos comercializados en el país para evitar competencia desleal y proteger al consumidor.
“El tema es simple: cuando un producto se comercializa sin registro sanitario, es un producto ilegal; cuando un producto se comercializa con la leyenda ‘registro sanitario en proceso’, ese también es un producto ilegal”, sentenció.

