WASHINGTON, Estados Unidos, 07 de abril de 2026 – La economía de Haití se encuentra en una encrucijada crítica, enfrentando un panorama de riesgos crecientes provocado por la inestabilidad global y una persistente crisis interna de inseguridad. Así lo advirtió este lunes el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuya preocupación se materializa en una extensión solicitada del programa de supervisión (SMP) por parte del gobierno haitiano hasta junio de 2027, aunque el programa actual vence oficialmente en septiembre de este año.
El país más pobre de América Latina y el Caribe ha visto contraerse su Producto Interno Bruto (PIB) durante siete años consecutivos, con ingresos fiscales severamente limitados por la inseguridad interna. Esta delicada situación se agrava por factores externos como la guerra en el Golfo Pérsico y posibles cambios en las políticas de inmigración que podrían afectar el crucial flujo de remesas.
Doble frente de desafíos: geopolítica e inseguridad
Camilo Tovar, jefe de la misión del FMI que evaluó a Haití de forma remota, detalló la compleja realidad que vive la nación caribeña. «Haití enfrenta un entorno macroeconómico cada vez más exigente, condicionado por una inseguridad persistente y por recurrentes shocks internos y externos», explicó Tovar. Los expertos del FMI son claros en sus proyecciones: un mayor deterioro de las condiciones de seguridad, sumado a precios del petróleo globalmente elevados, «podría tensar aún más la actividad económica, agravar las condiciones humanitarias a través de un aumento de los precios de los alimentos e intensificar las presiones fiscales».
La vulnerabilidad de Haití también se extiende a su diáspora. El FMI advierte sobre «posibles cambios en las políticas de inmigración en el exterior» que podrían «ralentizar las entradas de remesas, con consecuencias adversas para la posición externa». Esta preocupación surge en un contexto donde Estados Unidos ha anunciado el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para unos 350,000 haitianos, una decisión que actualmente está bajo examen de la Corte Suprema.
El rol del FMI y un atisbo de esperanza
Los programas supervisados por el personal del FMI (SMP) representan un compromiso informal en el que un país en dificultades accede a someter sus cuentas y desempeño a la tutela temporal del Fondo Monetario Internacional. La solicitud de extensión de Haití subraya la gravedad y la prolongación de su crisis económica.
A pesar del sombrío panorama, el FMI destaca un aspecto positivo: el avance de la comunidad internacional en el despliegue de una Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG), una misión supervisada por las Naciones Unidas. Esta iniciativa busca combatir la permanente lucha interna contra las pandillas, un factor clave en la desestabilización económica y social del país.
Las reservas monetarias de Haití ascendían a 1.760 millones de dólares en diciembre de 2025, un colchón financiero que enfrenta una presión creciente. La capacidad de Haití para sortear esta doble crisis dependerá no solo de la estabilización interna, sino también de cómo el escenario global continúe evolucionando.

