Abril marcará un giro crítico en la crisis energética global, alerta la AIE El bloqueo del Estrecho de Ormuz amenaza el suministro global de petróleo y gas, intensificando la crisis energética internacional.

Abril marcará un giro crítico en la crisis energética global, alerta la AIE

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La interrupción del suministro desde Oriente Próximo podría duplicar la caída de petróleo y presionar aún más la inflación y el crecimiento mundial

La crisis en los mercados energéticos internacionales se intensificará durante abril, tras la escalada del conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, advirtió el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol.

Durante su participación en un pódcast conducido por Nicolai Tangen, el funcionario señaló que el impacto en abril será “mucho peor” que el registrado en marzo, debido a una interrupción más profunda en los flujos de suministro energético.

Birol explicó que, mientras en marzo aún se recibían cargamentos de petróleo, gas natural licuado (GNL) y derivados, en abril se proyecta una disrupción significativa en las exportaciones desde la región, lo que reducirá de forma drástica la disponibilidad global de hidrocarburos.

Según las estimaciones preliminares, la pérdida de suministro podría duplicar la registrada el mes anterior, en un escenario donde ya se contabilizan cerca de 12 millones de barriles diarios fuera del mercado, una magnitud que supera el impacto combinado de las crisis petroleras de 1973 y 1979.

El directivo advirtió que esta contracción de la oferta ejercerá presión alcista sobre los precios internacionales, con efectos en cadena sobre la inflación, el crecimiento económico y las cadenas globales de suministro. Incluso, no descartó la implementación de medidas de racionamiento energético en diversas economías.

Asimismo, alertó que la disrupción no se limita al petróleo y el gas, sino que afecta insumos estratégicos como productos petroquímicos, fertilizantes, helio y azufre, fundamentales para múltiples sectores industriales.

Ante este panorama, la AIE ya ejecutó una liberación extraordinaria de 400 millones de barriles desde las reservas estratégicas de sus países miembros, en coordinación con gobiernos y actores del mercado. No obstante, Birol reconoció que este tipo de intervención tiene un alcance limitado.

“El uso de reservas ayuda a amortiguar el impacto, pero no resuelve el problema estructural”, afirmó, subrayando que la solución de fondo pasa por restablecer la operatividad del Estrecho de Ormuz.

El organismo indicó que mantiene un monitoreo permanente del mercado energético internacional y no descarta nuevas acciones si persisten las tensiones en el suministro, especialmente ante la escasez de combustibles como diésel y queroseno, que ya afecta a Asia y podría extenderse a Europa en las próximas semanas.

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