Nueva York – 26 de marzo de 2026
Aunque la guerra en Medio Oriente y los aranceles de la administración Trump generan incertidumbre en los mercados, los ejecutivos financieros de Wall Street recibieron en 2025 bonificaciones por un valor récord de 49,200 millones de dólares —casi US$50,000 millones—, lo que representa un incremento del 9% respecto al año anterior.
El contralor del Estado de Nueva York, Thomas P. DiNapoli, dio a conocer la estimación anual, que incluye un aumento del 6% en la bonificación media, que alcanzó los 246,900 dólares. «A pesar de todas las turbulencias nacionales e internacionales en curso, Wall Street registró un sólido desempeño durante buena parte del año pasado», destacó DiNapoli en un comunicado oficial.
El buen resultado se basó en los fuertes ingresos de los principales bancos y firmas de inversión en áreas como la gestión de activos y la gestión patrimonial. Además, el sector financiero sigue siendo clave para las arcas públicas: representó el 19.4% de la recaudación tributaria del estado de Nueva York en el ejercicio 2024-2025, y el 8.4% de los ingresos fiscales de la ciudad en 2025.
Los datos de remuneración reflejan una brecha creciente con el resto de trabajadores: en 2024 —el último año con información completa— el salario medio en el sector de valores, incluyendo bonificaciones, fue de 505,677 dólares (segundo nivel más alto de la historia), casi cinco veces el promedio del sector privado en la ciudad. Asimismo, entre 2017 y 2023 la remuneración promedio de ejecutivos del S&P 500 aumentó casi un 40% (hasta 16.3 millones de dólares anuales), mientras que para los trabajadores del sector privado en general el incremento fue de un 27%, según un estudio de Equilar. Esta disparidad no ha generado rechazo entre los accionistas: ISS-Corporate informó que en este año se han rechazado sólo dos planes de remuneración en asambleas generales.
En paralelo, los mercados han mostrado volatilidad reciente: tras abrir el lunes 21 de marzo con una subida de más de un 1.5% por la suspensión de ataques estadounidenses a Irán, posteriormente Wall Street entró en terreno rojo y el Nasdaq cayó un 1.6%, afectado por la incertidumbre de la guerra comercial y la evolución de los conflictos globales.

